martes, 29 de septiembre de 2015

VACACIONES 2015. (ROMA-MALLORCA). 7º DÍA (MALLORCA).



7º Día. Mallorca.

Día: 11-09-2015.

Comentario:
Primer día que íbamos a pasar en la isla y tras levantarnos ya pudimos tener la primera alegría, en cuanto al tiempo en Mallorca, ya que íbamos a comprobar como había amanecido un día bastante soleado.

Bajamos a desayunar y resulta que en el desayuno nos comenta el maitre del comedor que pasáramos por recepción que tenían que hablar con nosotros, así que lo dicho, tras el desayuno de este primer día, lo primero que hicimos fue irnos a la recepción para ver lo que querían y resulta que nada más vernos, nos dieron la agradable sorpresa de que tenían una habitación para nosotros mejor de la que nos habían dado el día anterior.

Hablando con el señor de la recepción del día anterior me comentaba éste que era una habitación muy buena, que ya veríamos, así que con la sensación de que íbamos a mejorar mucho en cuanto a la ubicación, subimos de nuevo (esta vez para hacer de nuevo las maletas) y esperar a realizar en la práctica el cambio de habitación.

Nos dijeron que volviéramos a las 12h30 aprox para ver si ya podíamos ocupar la nueva habitación y entonces para hacer algo de tiempo, Noelia se fue a la playa y yo a dar una vuelta a conocer algo la zona.








Hice una pequeña excursión hasta una especie de cabo que veía a lo lejos (luego descubriría que este cabo recibía el nombre de Cabo N,Amer y el cual es espacio natural protegido) y en la que había una pista que parecía llegar a lo que era un bar y una especie de fortaleza.

La ruta la hice con total tranquilidad y realizando algunas fotos a lo largo de las mismas, como estas que siguen.

Vista de la zona de Cala Millor.


La pista llegaba a una especie de alto donde había un bar para tomarse algo y una pequeña fortaleza, la cual, como es obvio visitaría (si al final,sigo siendo como un guaje…).

Foto del bar y de la fortaleza.


Y en solitario, la fortaleza.


Esta torre de defensa fortificada, es conocida como Es Castellet y está situado a una altitud de 35 m y fue construida a finales del siglo XVII y restaurada a finales del siglo XX.

En lo alto de la fortaleza y con vistas al bar y al mar.




Un par de imágenes del “castillo”, tras bajar de esta torre de defensa.





Luego me acerqué hasta el vértice geodésico de la Punta N,Amer donde había multitud de jitos hechos con piedras.





Poco a poco ya iría regresando a la zona del paseo a reunirme con Noelia para acto seguido ir a la recepción para hacer el cambio de habitación que nos habían prometido.





En cuanto entramos en la habitación y nos asomamos a la terraza alucinamos, así que por lo que vimos, tenían toda la razón en la recepción en cuanto a que la habitación iba a ser mucho mejor de la que nos habían dado en un principio.

Por la tarde estuvimos en la playa – piscina y luego tras subir a la habitación y estar un rato ya bajaríamos a cenar.

Tras la cena, nos fuimos a dar una vuelta por el muro, encontrando en este día el mar con un oleaje nada habitual para lo que debe ser el Mediterráneo.



¡El primer día en Mallorca ya había pasado, ahora a por el segundo!.

VACACIONES 2015. (ROMA-MALLORCA). 6º DÍA (ROMA-MALLORCA).



6º Día. Roma – Mallorca.

Día: 10-09-2015.


Comentario Mallorca:
Nos levantamos en este día a las 06h ya que a las 06h40 nos tenían previsto recoger y llevarnos al aeropuerto de Fiumicino para pillar el avión a Mallorca.

El coche que venía a recogernos (un Audi) llegó puntualmente al hotel y nada más vernos el conductor me dice que dicho coche tenía una avería mecánica (del cambio de marchas creo que le entendí) y que el coche no iba a poder pasar en el trayecto de la “endiablada velocidad” de 50 – 60 Km/h.
Mi contestación al hombre fue en forma de pregunta y fue sobre si nos garantizaba que llegábamos igual. 
El conductor me respondió con rotundidad que sí, que sí que llegábamos (todo esto el hablando en italiano y yo en castellano, menos mal que no me hablaba en turco o en alemán porque no se como nos hubiéramos hecho entender entre los dos…), así que pusimos las maletas en el maletero y montamos ya en el coche poniendo rumbo al aeropuerto de la llegada a Roma, el aeropuerto de Fiumicino.

El trayecto hasta el aeropuerto lo hicimos sin novedad mecánica aunque sí que es verdad que el coche iba muchísimo más lento de lo normal, pero al final íbamos a llegar con tiempo de sobra a facturar y a pillar el avión.

Pillamos entonces el avión que nos iba a llevar a Mallorca y llegando a la isla en medio de un tiempo nublado y mucho peor de lo esperado para el tiempo que tendría que hacer en la isla en esta época.

Pero antes de partir de Roma, vigilando desde el avión que nos metieran todas nuestras maletas como la que se ve en la imagen.


Tras aterrizar en Mallorca y pillar todas las maletas ya nos fuimos a recoger el coche que nos habían reservado para toda la estancia en la isla, estancia que haríamos en una zona que no conocía ni tenía referencias de la isla, la zona de Cala Millor.

En cuanto al tema del coche, resumí dicho tema en una frase y la misma diría algo así como ,..”la madre que parió a los alemanes”…

Resulta que vamos con el papel de recogida del coche y pasamos entonces por una primera oficina donde nos atendió la típica chavala alemana, la cual se desenvolvía bastante bien en castellano, así que hablando con ella me comentó que si quería extender el seguro (tenía solo el básico) a que me cubriera roturas de lunas y asistencia en carretera tenía que pagar casi 50 euros.
Le respondí afirmativamente en el tema de ampliación del seguro, sobre todo, por lo de la asistencia de carretera y seguidamente me indicó donde tendría que recoger el coche.
Nos dirigimos entonces a recoger el coche en el aparcamiento destinado a todas las casas de alquiler de coches del aeropuerto y resulta que me dirijo a la chica de mi casa de alquiler y la misma era otra alemana, pero sin tener ella ni puñetera idea de castellano.
Pude resolver dicho problemas porque en dos o tres frases un chaval (llevaba mono de curro, así que supongo que trabajaría para ellos) me indicó algunas cosas como por ejplo, donde tendría que dejar el coche al cabo de unos días.

Echando pestes contra la alemana por no comprender como se puede estar currando en un país y no dominar con una cierta soltura la lengua de dicho país, montamos en el coche e intentamos poner rumbo a la zona del hotel, distante unos 70 – 80 km del aeropuerto.

Digo que intentamos poner rumbo al hotel porque en vez de pillar la carretera correcta, resulta que nos metimos por dirección contraria y fuimos camino de Palma de Mallorca, así que tras andar perdidos durante casi media hora, pudimos salir del embrollo de carreteras gracias sobre todo el gps del móvil de la mujer.

Tras algo más de una hora de trayecto en coche, llegamos sin problemas a Cala Millor, localizando enseguida el hotel.

Pero antes de seguir, información de esta tranquila zona turística de Mallorca.

Nos adentramos entonces en el hotel Flamenco, hotel de nuestra estancia en Mallorca durante estos días, encontrando en recepción un señor que nos resultó muy agradable, el cual nos mandó esperar un pequeño rato a que subiéramos a la habitación y mientras tanto nos invitó a una copa de champán.

Pero antes de tomar el champán, enlace del hotel.

Imágenes de dicha espera con el champán en la mano.




Nos dieron entonces la habitación (situada en el primer piso y encima de la terraza del bar), así que aunque deshicimos las maletas, lo primero que hicimos al abandonar la habitación fue bajar a la recepción a comentar que no nos gustaba la habitación y que si no tenían otra para alojarnos.
Más o menos la respuesta, amable eso sí, fue que tenían el hotel todo lleno (plagado mayoritariamente por los alemanes) y que intentarían ponernos en una habitación mejor (¡para los únicos españoles que éramos ya podían hacernos ese favor!, pensé).

Así que tras esta visita a la recepción nos fuimos a conocer el resto del hotel, causándonos una mala sensación en un principio dicho hotel (también ayudó esta sensación al tiempo totalmente nublado y medio lluvioso que nos encontramos al llegar).

Debido al tiempo, regresamos a la habitación donde el resto de la tarde pude pasar el tiempo viendo el partido del Europeo de Basket de España contra Alemania, partido clave para la clasificación para la siguiente fase y partido que España ganaría por 77 – 76.

Tras acabar el partido y prepararnos, bajaríamos a cenar ya había hambre y además horario de la cena estaba comprendido entre las 18h30 y las 21h (todo por culpa de los extranjeros).

Nos darían la misma mesa para toda la estancia y tras la cena, la cual nos causó una buenísima impresión por la variedad y sobre todo la calidad de la comida, saldríamos a dar un pequeño paseo por toda la zona del muro, mojándonos a la vuelta al hotel ya que el tiempo en ese día estuvo bastante malo durante esa primera tarde en la isla.


Ahora, a ver si mejoraba el tiempo para los siguientes días de estancia en la isla…

lunes, 28 de septiembre de 2015

VACACIONES 2015. (ROMA-MALLORCA). 5º DÍA. ROMA (BASÍLICA STA MARÍA LA MAYOR).



5º Día. Roma.


Día: 09-09-2015.    


Comentario:
Último día en Roma, día que se presumía mucho más tranquilo que los días anteriores ya que el objetivo era simplemente callejear tranquilamente y dejar pasar el tiempo hasta que llegara la hora de la cena.

Aprovechamos este día para acabar de conocer algún monumento que nos había quedado pendiente de días anteriores como era el caso de la Basílica de Santa María la Mayor ya que la misma la habíamos visitado el Domingo pero por encontrarse celebrando una misa en la misma no pudimos entrar a verla con tranquilidad por lo que en la mañana de este día pudimos resarcirnos de la breve visita de ese día.

Tras levantarnos y desayunar ya nos íbamos a dirigir a la zona próxima al hotel donde estaba situada una de las iglesias más famosas de Roma, la Basílica de Sta María la Mayor (visita imprescindible) y en nuestra aproximación a dicha iglesia nos íbamos a encontrar con el palacio que alberga el Ministerio del Interior del país.

Imagen de dicho edificio.


Rápidamente ya nos íbamos a encontrar con la Basílica de Sta María la Mayor, basílica católica y una de las cuatro basílicas mayores de Roma.

Información de esta basílica.


Algunas imágenes del interior de dicha iglesia, la cual me encantó y de la que considero su visita como una “obligación” para todo el que se acerque a conocer Roma.














Tras la visita, regresamos a la zona de la Fontana de Trevi (en esta zona compré algunos recuerdos) y acto seguido nos fuimos a la zona de la Plaza España, pasando por delante del edificio que alberga la Embajada de España ante la Santa Sede (desde el año 1647), misión diplomática que hay que decir que es la misión diplomática permanente más antigua del mundo y no teniendo nada que ver dicha embajada con la Embajada de España ante Italia, encontrándose esta última en otro edificio.

Varias imágenes de la zona de la Plaza de España con la Embajada de España ante la Santa Sede.






Seguimos entonces caminando y entramos (por recomendación de mi cuñado Roberto) en el café más antiguo y conocido de la ciudad o lo que es lo mismo, El Café el Greco, segundo café más antiguo de Italia tras el Café Florian de Venecia (este último lo conocí por fuera el año que me acerqué por Venecia pero aquel año no me apetecía entrar a tomar un café en dicho lugar ya que no me quería hipotecar de por vida por culpa del cafetito).

Enlace de dicho café y en el cual han pasado diversos personajes históricos como Franz Liszt, Goethe, Richard Wagner, Lord Byron, Orson Welles y en este año pudieron añadir al final la visita de José Manuel Marras.



Varias imágenes del interior de este establecimiento, el cual es también pastelería y todo hay que decir que…¡Vaya pinta que tenían los pasteles…!.






Foto para la posteridad de este menda junto al retrato de Buffalo Bill en el café y como dato anecdótico decir que por dos cafés nos cobraron en total 12 euros (es el precio de tomar un café en un lugar con historia…).


El paseo continuaba y poco después pondríamos rumbo a una calle, algo alejada de donde estábamos, la Vía Flavia, para intentar localizar un local donde según las críticas hacían unas pizzas riquísimas, siendo el nombre de dicho local “Pinsere Roma”

Enlace de dicho local.


Como pequeña anécdota señalar que dicho local no tiene mesas para sentarse  y en su lugar hay que comer en la calle de pie o bien apoyando la comida en una pequeña barra que tienen afuera, pero para una vez prestaba dicho forma de comer ya que se trataba de algo diferente a lo que estábamos acostumbrados en Roma y aparte de esto, hay que decir que la pizza estaba “de muerte”.

Foto de muestra de lo que comimos que junto a dos refrescos, nos iba a salir todo por 13 euros.


Tras esta comida, caminamos unos 15 minutos aproximadamente para regresar al hotel a descansar algo, pero como uno es aficionado a la fotografía y a los recuerdos en imágenes, que adquieren mayor valor al paso del tiempo, no pude contenerme y antes de entrar en el hotel me puse a sacar un par de fotos del frente del mismo.




Unas horas de descanso en el hotel y casi sin darme cuenta ya estaba saliendo por la puerta y teniendo claro a donde íbamos ir a cenar en este último día en Roma, el “Hard Rock Café”, local en el que ya habíamos estado hacía tres noches tomando algo y haciendo tiempo antes de ir a cenar a un restaurante próximo.

Pero antes de salir por la puerta, Noelia quiso sacar alguna foto de recuerdo con algunos posters de la película de “Vacaciones en Roma” de Audrey Hepburn, película que tendré que ver ya que transcurre en su totalidad por la ciudad eterna.




Pues llegamos al local y tras apuntarnos a la lista de la gente que estaba esperando mesa (tuvimos que esperar una hora a pillar mesa) nos fuimos a la barra para hacer algo de tiempo y tomar un par de cervezas.

Imágenes de la espera.




Fotos de la cena.














Foto de los dos en el Hard Rock Café.


Nos cobraron por esta cena 53 euros, un precio bastante acorde para lo que bebimos y comimos y como colofón a mi estancia en Roma, decidí comprar como recuerdo una sudadera del local (50 euros).

Tras la cena ya abandonaríamos el local para poner rumbo al hotel ya que al día siguiente había que madrugar muy mucho para pillar el avión a Mallorca con el objetivo de descansar del ajetreo de Roma.

En cuanto al resumen de la visita a Roma, decir que me gustó muy mucho la ciudad, estando en todo momento muy cómodo por las calles y plazas de la ciudad y totalmente de mi agrado todo lo que pude visitar en cuanto a monumentos e iglesias y no encontrando en la ciudad la suciedad que había leído que tenía en las últimas semanas.

Como aspectos negativos, diría lo primero la cantidad de gente que había prácticamente por todos los lugares en los que nos movimos, gente que hacía más cansino la visita a los diferentes lugares.

Segundo aspecto negativo, el precio de la cerveza y vino. No me acuerdo de haber encontrado precios inferiores a 6 ó 7 euros de la cerveza y de menos de 20 euros del vino, así que para un “alcohólico veraniego” como soy yo, esto fue una pequeña zancadilla al viaje pero tengo que reconocer que apenas pasé ganas de beber, sobre todo cerveza, por el tema del precio.

Tercer aspecto negativo, el “servicio” que te cobran en algunos restaurantes al estilo de la propina obligatoria en los cruceros.
Me jode muy mucho cuando vas a gastar una pasta en un restaurante y a la suma final de la comida te añaden otro 10% por ciento en concepto de “servicio”, por lo que al final la comida resulta siempre más cara de lo que se comió en realidad.
Es verdad que esto que digo no nos pasó en todos los lugares en los que comimos y me quedó la duda de si esto sería muy legal en Italia, pero al final por no discutir ya que estábamos de turistas, preferí pasar del tema.


Ahora tocaba dormir ya que al día siguiente cambiaría drásticamente las vacaciones de piedra por las vacaciones de arena….

domingo, 27 de septiembre de 2015

VACACIONES 2015. (ROMA-MALLORCA). 4º DÍA. ROMA (MONUMENTO A VICTOR MANUEL II, IGLESIA S.IGNACIO DE LOYOLA, PANTEÓN AGRIPA, CASTILLO DE SANT,ANGELO).



4º Día. Roma.


Día: 08-09-2015.   


Comentario:
4º día en Roma y tras levantarnos y desayunar, salimos del hotel en dirección a visitar un monumento que me apetecía mucho ver como era el Monumento a Victor Manuel II, primer rey de la Italia unificada.

De nuevo íbamos a llegar a la zona del monolito de Trajano, al lado mismo de este monumento, así que última foto de recuerdo del mismo.


Iba a llegar a la Piazza Venezia, plaza situada delante del monumento a Victor Manuel II, situándose en ella un edificio que me llamó mucho la atención como era el Palacio Venezia, evocando dicho nombre el hecho de que durante un tiempo fue sede de la embajada de la República de Venecia y dedicándose en la actualidad a tareas artísticas ya que contiene galerías de arte.


Como curiosidad sobre este palacio resulta que mucha de la piedra que se utilizó para su construcción (iniciada en el año 1455) fue extraída del Coliseo, práctica común en Roma hasta siglos recientes.

Mientras la señora me esperaba (soy muy pesadito con el tema fotográfico…), crucé un paso de peatones para sacar alguna foto del frente del monumento que quería visitar y como se puede ver en la siguiente imagen, la plaza Venezia tenía en esos momentos muchísimo ambiente rodado.


Entramos en el palacio (visita cultural gratuita como la mayor parte de visitas de este tipo en Roma…), en el cual ya se dejaba notar el buen ambiente turístico de este día en este lugar.




Entrando en la zona del monumento y mirando hacia detrás para la Plaza Venezia.


En cuanto al Monumento a Victor Manuel II, hay que señalar que es un momento conmemorativo de la ciudad de Roma, realizado en honor del primer rey de la Italia unificada, Victor Manuel II.

El mismo fue diseñado por Giuseppe Sacconi en 1895 e inaugurado en 1911, pero los trabajos terminando entre 1924 y 1927.

Está construido con mármol y la estructura mide 135 metros de ancho y 70 metros de altura.

Enlace sobre dicho monumento.


Según subía por la escalinata de dicho monumento, la estatua ecuestre del Rey Victor Manuel II asomaba a mi izda.


Tras la visita breve por el interior del monumento, fui rodeando el mismo y de repente vi como había un pequeño grupo de gente que hacía cola para subir a un mirador situado en la parte superior del palacio, así que como a este menda la palabra “mirador” es sinónimo de visita, tocaba ponerse en la cola y tras pagar 7 euros por persona en un momento ya estábamos los dos por la terraza superior del monumento y viendo toda Roma en todas las direcciones.

Desde el mirador, la Plaza Venezia y uno de sus edificios.




El Foro Romano y el Palatino.


El Coliseo.


Zona del Vaticano.


Los protagonistas del viaje en el mirador.








Foro de Trajano.


Descendimos entonces del mirador y empezamos a poner rumbo hacia la zona de la Plaza Navona, ya que quería verla de día (la primera tarde nos habíamos dejado caer por la misma ya siendo prácticamente de noche).

Imagen peculiar del policía dirigiendo el tráfico en la Plaza Venezia (como en los antiguos tiempos…) y como se puede ver con abundante tráfico.


Dimos entonces con una iglesia, la Iglesia de S. Ignacio de Loyola, iglesia barroca construida en 1626 y dedicada al fundador de la Compañía de Jesús, S. Ignacio de Loyola.

Enlace de esta Iglesia de S. Ignacio de Loyola.

Me gustó mucho dicha iglesia, tanto, que consideraría dicha visita en Roma como de las imprescindibles y como reflejo de la visita, un par de fotos de la misma.




Tras esta iglesia, nos acercaríamos a otro monumento, el Panteón de Agripa, templo circular erigido por Adriano entre los años 118 y 125 d. C, contruido sobre las ruinas del templo erigido en el 27 a.C por Agripa y destruido por un incendio en el año 80 y dedicado a todos los dioses ya que la palabra panteón (de origen griego) significa “templo de todos los dioses” y conocido popularmente en Roma como la Rotonda.

Enlace de dicho monumento.

Un par de fotos del exterior del mismo.




Y del interior.


Me gustó el Ateneo aunque no consideraría la visita como de las imprescindibles si se están dos o tres días en Roma, pero la verdad si se tiene tiempo está bien dejarse caer por esta obra arquitectónica de la época del Imperio Romano.

Foto de la Plaza de la Rotonda, plaza donde está situado el Ateneo de Agripa.


A los pocos minutos de dejar la Plaza de la Rotonda, íbamos a llegar a una de las plazas más famosas y en la cual se reúnen esculturas, fuentes y edificios de gran valor artístico, siendo la misma un importante centro de la vida social, cultural y turística de la ciudad con numerosos establecimientos hosteleros, la Plaza Navona.

Información de dicha plaza.

Trío de imágenes de la plaza.







Tras dar una pequeña vuelta por la plaza, salimos por una de las callejuelas y en cuanto vimos una terraza en la cual permitían tomar algo sin necesidad de comer, para allá nos fuimos, así que tocaba ahora reponer un poco la sed con una buena cerveza fría.


Después de la parada técnica, tuvimos dudas sobre lo que hacer pero decidimos al final acercarnos a conocer el Castillo de Sant,Angelo en este día ya que con la visita en este día nos quitaríamos un viaje expreso a esa parte de la ciudad al día siguiente, así que con el rumbo del castillo en cuestión seguimos caminando, teniendo que cruzar un puente sobre el río Tiber y con vistas a la izd del Vaticano.

Noelia en dicho puente.


Y según íbamos cruzando el mismo, el Palacio de Justicia de Roma iba apareciendo cada vez más cerca.


Tras cruzar el puente torcimos a la izd y en pocos centenares de metros ya nos iba aparecer el Castillo de Sant,Angelo.


Información del castillo.


Tras pagar el ticket de la entrada al castillo (10,50 euros por persona), nos adentramos por el mismo para ir visitando progresivamente las diferentes dependencias, así como para subir a la terraza panorámica del mismo.


Puente de Sant,Angelo.


Vistas del Vaticano desde el castillo (terminado en el año 139), estando unidos ambos por un corredor fortificado, llamado Passetto, de unos 800 m de longitud.




Noelia en la terraza.


Y el menda no podía faltar en la foto.


Foto de los dos en la terraza superior del castillo y detrás el Estado del Vaticano.


Interior de una de las salas del castillo.


Salimos del castillo y cruzamos el Puente de Sant,Angelo, sacando desde dicho puente la típica foto turística del castillo.


Dimos entonces por finalizada la visita a lugares turísticos este día y poco a poco fuimos poniendo rumbo al hotel para descansar algunas horas y salir a cenar algo.

Antes de tirarme a pegarme una siesta, tocaba hacer varias fotos recuerdo de la habitación.










Tras la siesta, estuve mirando lugares para ir a cenar, localizando al final uno que tenía buena pinta y al que le daban muy buenas críticas y que tenía el nombre de “Fontana di Venere”.

Nos acercamos entonces a la zona de la Fontana di Trevi, zona en la que quedaba dicho restaurante y aunque me costó encontrarlo en un primer momento, al final podría localizarlo gracias a las indicaciones de alguna persona que me ayudaría en tal empeño.

Nos acercamos al mismo y aunque el local se encontraba bastante escondido, el mismo cuando llegamos se encontraba absolutamente lleno, por lo que tras preguntar al encargado del establecimiento, al final pude conseguir que nos reservara mesa aunque fuera para tres cuartos de hora más tarde aprox.

Tras hacer algo de tiempo regresamos ya para sentarnos y comenzar a cenar.

Enlaces del restaurante.



Así que tras mirar la carta y dejarnos aconsejar, finalmente pediríamos los siguientes platos.


De entrada.


El de Noelia.


El mío que estaba más que delicioso.


El postre típico italiano no podía faltar, El Tiramisú.


Para beber nos apetecía vino y aunque el tema del vino y la cerveza es más que caro en Roma, finalmente dijimos al camarero (parecía tener mucha idea de todo) que nos eligiera un vino que estuviera bien, tanto de sabor como de precio, así que al poco tiempo ya nos vendría con un vino de la Toscana que no conocíamos, un Reserva Da Vinci del 2011 (28 euros la botella).


Nos cobraron por todo 78 euros y hay que reconocer que estaba todo riquísimo, así que de volver a Roma algún día, este restaurante sería de las visitas obligadas en la ciudad.

Tras la cena ya fuimos regresado directamente al hotel, así que ya de este día poco que contar ya y ahora iba a llegar el último día en Roma, que por mi hubiera sobrado ya que casi todas las visitas imprescindibles e importantes en Roma ya las habíamos visto.

A dormir y ... ¡A por el último día!.